Los expertos afirman que si no se reciclan adecuadamente, los seres humanos y el medio ambiente estarán expuestos a agentes cancerígenos y gases tóxicos procedentes de los productos obsoletos que se desechan en los vertederos de todo el mundo y que contaminan el suelo, el agua y el aire.
Muchos de los aparatos abandonados aún tienen valor comercial; algunos porque todavía funcionan y otros porque contienen materiales valiosos que pueden reciclarse. Ese es el motivo por el que se cargan en contenedores, se envían desde los puertos de los países desarrollados y llegan a los que están en vías de desarrollo, como Ghana. En el destino les espera una amplia red de intermediarios, comerciantes, reparadores y vendedores de segunda mano que seleccionan los aparatos, comprueban si siguen funcionando y vuelven a poner la chatarra de los países ricos en circulación en el comercio local.
Qué pueden hacer los consumidores
Los consumidores tienen que ser en primer lugar conscientes de la importancia de una correcta gestión de los RAEE(residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) . El reciclaje de la basura electrónica ahorra dinero y recursos en su proceso de extracción de los materiales, una de las fases más agresivas con el medio ambiente. Recuperarlos requiere menos energía (10% menos en el caso del cobre) y se generan menos desechos (en potencia un 98% menos) que al extraerlos de la naturaleza, sin olvidar que muchos materiales son valiosos por sí mismos.
¿Y cómo puede reciclarse un RAEE?
Los consumidores pueden depositarlos en el punto limpio más cercano, y saber que al comprar un electrodoméstico nuevo los responsables del establecimiento deben hacerse cargo gratis del antiguo. Asimismo, se pueden seguir los siguientes consejos para que los aparatos tengan una vida más larga y reducir así la generación de residuos:
-Evitar los de marcas desconocidas muy baratos, hechos por lo general con materiales de poca calidad que duran menos.
-Actualizar sus componentes para que puedan realizar los servicios que se les demanda.
-Entregarlos a organizaciones especializadas en reutilizar aparatos electrónicos y electrodomésticos. Diversas ONG distribuyen ordenadores usados entre colectivos desfavorecidos en España y en países en vías de desarrollo.
-Si no emplean en un tiempo, conviene apagarlos, o al menos los elementos que no se utilizan.
OPINIÓN PERSONAL
Yo creo que deberíamos de concienciarnos de que la chatarra electrónica perjudica gravemente el medioambiente y a nosotros mismos. Deberíamos seguir unos comportamientos, como por ejemplo, no comprarse un móvil cada dos por tres si no hace falta, dar los aparatos electrónicos que no usemos a familiares, dedicar más tiempo y dinero a solucionar esta contaminación...
En definitiva: reciclar, comprar marcas fiables, duraderas y que contaminen poco y comprar por necesidad


Muchas gracias, llevaba tres días despierto y al leer la entrada de repente hiberné como un oso, te lo agradezco
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